RMN para control de prótesis mamarias

Home Área Profesional RMN para control de prótesis mamarias

RMN para control de prótesis mamarias

Prótesis Mamarias: Cómo y por qué se rompen

El aumento de senos suele realizarse por una mejora de la plenitud, autoestima y seguridad de la mujer. Las causas más habituales que conllevan un aumento de mamas son: asimetría mamaria, mamas no desarrolladas (aplasia), mamas poco desarrolladas en la pubertad (hipoplasia), pérdida de volumen tras adelgazamientos, post parto o edad (ptosis) o post mastectomías por neoplasias. Tras la implantación, las prótesis de mama tipo P.I.P., SEBBIN, SILIMED, MC GHAN, CUI o PERTESSE, deben ser controladas de forma regular dado que no es inhabitual que se rompan (el riesgo general conocido de rotura de la prótesis es del 62% a los 10 años, 71% a los 14 años y 95% a los 20 años, en caso de corresponder a prótesis de tipo P.I.P., se ha visto que se rompen con una frecuencia mucho mayor, y las prótesis tipo SEBBIN están aún en investigación.) Las prótesis pueden ser implantadas a nivel subglandular, sufacial y submuscular. La prótesis de mama puede romperse por distintos motivos. Los más comunes son: desgaste del implante, traumatismo, contractura o fibrosis capsular excesiva. Puede no dar sintomatología o bien, puede manifestarse en forma de disminución en el tamaño del pecho, alteración en su contorno, dolor, asimetrías o bultomas. Actualmente se está planteando si las prótesis P.I.P. deben ser retiradas de forma sistemática o deben ser controladas de forma más rigurosa que otros modelos. El Ministerio de Sanidad Español, en la actualidad, está recomendando su control riguroso.

Está ampliamente documentado que las prótesis de mama una vez implantadas crean una reacción inflamatoria en forma de una fina capa fibrosa a su alrededor llamada cápsula externa. Esta cápsula puede engrosarse y alterar la forma de la prótesis (contractura protésica). La paciente referirá dolor y alteración en la morfología de la prótesis. En caso de flacidez o rotura de la cápsula externa nos encontramos ante una herniación de la prótesis dando como sintomatología un nódulo o masa intramamaria. Si existe una rotura de la cápsula protésica e integridad de la cápsula fibrosa, la silicona saldrá y se situará entre las dos cápsulas y el líquido que existe habitualmente entre ambas cápsulas podrá entrar al interior de la prótesis de silicona (rotura intracapsular). Si la silicona fuga a través de la cápsula fibrosa pasa al tejido graso pericapsular y a los ganglios linfáticos adyacentes (rotura extracapsular), esta silicona crea una reacción inflamatoria a su alrededor en forma de fibrosis y edema, por este motivo deben ser retiradas cuando se rompen. La silicona puede llegar a otras partes del cuerpo (migración) y crear allí una reacción inflamatoria.

¿Cómo podemos controlar la integridad de las prótesis?

El diagnóstico por la imagen suele ser el mejor método para su control dado que la exploración física resulta insensible. La mamografía tiene una baja sensibilidad para detectar rotura de implantes extracapsulares, siendo imposible detectar las roturas intracapsulares, siendo para ello una mala técnica. La ecografía tiene una sensibilidad del 59-85% para la detección de roturas protésicas de implantes de mama intra y extracapsulares y con una especificidad del 55-79%, siendo por ello una técnica intermedia. La resonancia magnética resulta ser la técnica más sensible y especifica que existe actualmente para la detección de roturas protésicas intra y extracapsulares. Disponemos de protocolos específicos que nos permiten realizar o eliminar la imagen de la silicona que existe en las prótesis. En caso de roturas intra o extracapsulares podemos visualizar claramente la localización de las partículas de silicona. En las roturas intracapsulares estarían entre la capsula fibrosa y la prótesis o partículas de agua dentro de la prótesis y en las roturas extracapsulares estarían por fuera de la capsula fibrosa, en los ganglios locales o migración de la silicona a estructuras adyacentes. También disponemos de protocolos que nos permiten visualizar el agua que se sitúa alrededor de los tejidos en forma de edema como signo de reacción inflamatoria a cuerpo extraño como sería la silicona cuando se sitúa por fuera de la prótesis por rotura extracapsular.